La empatía es una habilidad que permite a las personas comprender las emociones, mejorar la comunicación y, en definitiva, trabajar para construir una comunidad más fuerte y unificada. Pero, ¿cómo se puede enseñar, fomentar y recompensar la empatía en los niños? Descubra cómo los juguetes pueden desempeñar un papel integral en este proceso de desarrollo de habilidades saludables.
Juegos de rol con figuritas
¿Qué mejor manera de aprender a entender la respuesta emocional de los demás que representando situaciones sociales comunes en casa? Después de ver cómo los personajes se desenvuelven en una escena socialmente incómoda en su serie de animación favorita, los niños pueden utilizar réplicas de los personajes para continuar el aprendizaje en su propio espacio y representar lo que han visto. También pueden inventar nuevas escenas con una selección de muñecos y figuritas para recrear lo que han vivido y presenciado en el mundo real. Además, los niños pueden utilizar su imaginación o las preguntas de los adultos junto con lo que han aprendido para crear y resolver posibles problemas sociales que puedan surgir en el futuro.
Y lo que es mejor, al igual que en sus series de animación favoritas, los niños que participan en los juegos de rol pueden no darse cuenta de que están aprendiendo una valiosa lección sobre cómo tratar y cuidar a los demás. Al utilizar figuritas para abrirse camino a través de situaciones ocasionalmente cómicas y a menudo exageradas, los niños pueden divertirse tanto aprendiendo que no quieren parar. Por lo tanto, ¡las posibilidades de enseñar empatía a los niños para una amplia gama de preocupaciones sociales son ilimitadas!
Cubrir las necesidades especiales con muñecos
Como se ha mencionado anteriormente, los juguetes como las figuritas o las muñecas son excelentes para mostrar a los niños lo que se siente al experimentar la vida desde la perspectiva de otro a través del juego de roles. Pero las muñecas también son juguetes maravillosos para enseñar a los niños lo que supone cuidar de los demás. Al darles biberones o alimentos especiales, cambiarles la ropa y, en el caso de algunos muñecos bebés, bañarlos o consolarlos cuando lloran, los niños desarrollan su empatía con los bebés y los niños más pequeños. También aprenden qué respuesta es necesaria para cada señal. Estas habilidades pueden enseñarse a un nivel más avanzado para los que tienen necesidades especiales.
Esto es especialmente importante para los niños que tienen amigos o familiares con limitaciones físicas, emocionales o mentales. Los niños suelen ofrecerse como voluntarios para ayudar a los adultos a realizar sus tareas y cuidados. Los muñecos pueden servir para enseñarles las necesidades de cuidado que tiene el amigo o familiar de forma segura. También pueden descubrir formas de ayudar a que la otra persona o personas se sientan más cómodas.
Los juegos enseñan sobre la ansiedad social
La empatía con los que tienen necesidades físicas es importante, pero ¿qué pasa con los que tienen necesidades especiales menos definidas, como la ansiedad? La buena noticia es que jugar con otros niños puede ofrecer una actividad para no tener que entablar una conversación. Esto puede ayudar a quienes padecen ansiedad a sentirse más incluidos sin tener que hablar mucho. Los juegos también pueden enseñar a los niños que no tienen ansiedad en entornos sociales sobre la comunicación.
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